Casubia es un lugar maravilloso creado según una leyenda por Dios, por intercesión de los ángeles y con ayuda de Grifo. La leyenda dice que el Señor durante la creación del mundo dejó una gran superficie arenosa escasa en bosques y lagos, en la que no había vida. A petición de los ángeles miró dentro del saco por si podía dar algo a este lugar y así inclinó el saco sobre la tierra estéril de Casubia y esta recibió muchos bosques, bonitos prados llenos de flores, ríos y lagos con de agua transparente y con el suelo fértil para dar abundantes cosechas todos los años. Para que nada desapareciera de tan maravilloso lugar envió a Grifo para cuidar la región y protegerla de cualquier mal.

El  bordado casubio es el arte local más famoso y popular que tiene sus raíces en el siglo XVIII. Hasta el día de hoy, las bordadoras adornan a mano la tela de lino de acuerdo con los patrones tradicionales y el uso de los colores adecuados para poder decorar las mesas festivas.

En Chmielno podemos ver cómo los sucesivos miembros de la familia Necel hacen a mano las vasijas de barro con ayuda del torno de alfarero impulsado por la fuerza de las piernas. De esta manera se hacen jarras, cuencos y jarrones que luego son decorados con motivos típicos de la cerámica de Necel: ramita de lila, escama, tulipa, estrella de Casubia, corona de Casubia, azucena y tulipán grande.

En el Museo Etnográfico de Wdzydze Kiszewskie podemos visitar una tradicional cabaña llamada en el idioma casubio “chëcz”, en la que vivían los casubios. En el interior se presentan los muebles tradicionales, especialmente aparadores y armarios de cocina decorados a mano por los escultores. La pintura sobre vidrio y la producción de artículos de las raíces de pino también es arte casubio.

Después del trabajo en el campo y las tareas del hogar, los casubios en su tiempo libre se reunían a menudo en sus casas o tabernas para divertirse junto con familiares y vecinos escuchando la música local. El inicio de la fiesta lo anunciaban las alegres melodías del violín diabólico y el típico instrumento casubio llamado “burczybas” hecho de un barril cubierto con una piel de animal. Los que se quedaban sin fuerzas bailando el baile casubio “Koseder” se sentaban a las mesas bien provistas para deleitarse con los exquisitos platos de cocina casubia. El pan al horno hecho con las propias manos, el arenque al estilo casubio y la frambuesa casubia son solo algunas de las especialidades locales. "Jo jem najedłi ë napiti, ale muszi tabaką bëc nos przebiti", según este proverbio casubio después de comer cada verdadero habitante de Casubia debe tomar rapé de su tabaquera.

Hasta el día de hoy se organizan fiestas y banquetes para familiarizarse con la cultura casubia, conocer las costumbres y los rituales y, sobre todo, para escuchar el dialecto de la tierra de Grifo que lleva por el Camino Casubio hacia el mismo corazón de Casubia.

Alfarería

Alfarería

     Jarrones, jarras, candeleros, tazas, platos, todos estos artículos hechos a mano utilizando el torno del alfarero impulsado sólo por la fuerza de las piernas. Luego son secados durante 3 - 7 días y procesados. De tal forma se fabrica la maravillosa cerámica casubia.

Durante años los casubios estudian y practican para llegar a ser maestros en su oficio, y luego transmiten sus conocimientos a los más jóvenes y así de generación a generación desde los tiempos inmemoriales hasta la actualidad se ha conservado la tradición de la alfarería en Casubia. En Chmielno, en el taller familiar Necel podemos ver con nuestros propios ojos el proceso de la producción bastante compleja de vasijas de barro.


Después de secar los recipientes formados a mano hay que cambiarles el color natural del barro. En el siguiente paso el recipiente debe ser cocido en un horno donde la temperatura alcanza entre 800 y 850 °C. Cuando el producto tiene la dureza suficiente, las mujeres se ponen a trabajar para adornar los recipientes a mano. Los cubren con un esmalte para que brille la cerámica y de nuevo los cuecen, esta vez a temperaturas superiores a 900 °C. Sólo los recipientes tratados así están listos para usar.


Hoy en día ya hay algunas empresas que se dedican a la fabricación de la cerámica manualmente. Uno de ellas es la fábrica familiar de Necel en Chmielno. En la actualidad, ya la novena generación está involucrada en el mantenimiento de la tradición familiar de muchas décadas. Durante años desarrollaban su propio estilo distintivo y reconocible entre los otros tipos de cerámica. En su mayoría producen recipientes de color blanco, amarillo, verde, marrón y azul marino, que luego son decorados con unos adornos originales. Las vasijas son decoradas con unas de las siete formas: ramita de lila, escama, tulipa, estrella de Casubia, corona de Casubia, azucena o tulipán grande. Estos adornos decoran no sólo los recipientes, sino también los azulejos de las estufas que únicamente los producía Leon Necel.


Otro importante centro de alfarería es Kartuzy donde la familia Meissner producía los recipientes caracterizados por una capa blanca con adornos de cobalto. Más tarde comenzaron a utilizar el color azul marino, amarillo y marrón. El motivo más frecuente para adornar los productos era el tulipán y la margarita. Meissner también era conocido por la fabricación de los azulejos para las estufas siguiendo el patrón de Gdansk que adornaba con motivos de los bordados de Wdzydze Kaszubskie.


El centro de alfarería más antiguo en Casubia estuvo en Kościerzyna, donde en 1961 trabajaron incluso 18 alfareros, entre ellos la familia Necel.


La hermosa porcelana de Casubia sigue adornando las mesas de muchos hogares de los casubios verdaderos. Hay que visitar el Museo de Cerámica Casubia de Necel en Chmielno para ver que colorida y decorativa puede ser, así como ver la variedad de formas que pueden modelar los maestros del barro. En este inusual museo, todo el mundo puede ver el proceso de creación con barro, así como probar su destreza haciendo recipientes en el torno de alfarero y mirar en el interior del horno donde se cuecen los recipientes. Y todas estas atracciones se encuentran en el corazón de Casubia...