Powiśle. El reino de las ciruelas y la riqueza de los castillos teutónicos

Ubicada en la costa oriental de Vistula, Powiśle se encuentra en la frontera de dos Voivodatos: Voivodato de Pomerania y Voivodato de Varmia y Masuria. Afortunadamente para Pomerania, hay numerosos embalses, lagos, ríos y bosques llenos de caminos pintorescos. Los entusiastas de la historia y la arquitectura visitan Powiśle por sus castillos, fortalezas y criptas, aquí no les faltan.

Powiśle, esta ubicada en las cercanías de la parte baja del río Vístula, es un área que atrae con su paisaje extremadamente pintoresco y una historia bastante confusa. Cambió su nacionalidad muchas veces y finalmente se convirtió en parte de Pomerania y Polonia.

Powiśle es la riqueza de los lagos y ríos. Aquí no faltan los bosques, que son un lugar ideal para caminantas y amantes de la recreación activa. Tampoco faltan campos de cultivo, que en primavera crean un encantador panorama y huertos, donde se cultivan manzanas, peras y ciruelas. Estas últimas son el orgullo de los cultivadores de frutas. Las ciruelas de Powiśle son una verdadera rareza y bondad de la región. La más famoso es de Neborowo Wielkie. Se hacen de ellas una mermelada de ciruela clásica y el licor de ciruela, que se ha convertido en el sello de la región

Powiśle es apreciado, sin embargo, no solo por su ubicación y características geográficas. También es una región en la que hay dos monumentos de los tiempos dorados de La Gran Orden Teutónica.

En primer lugar, miramos a Kwidzyn, llamada la capital de la parte baja de Powiśle. Sobre la ciudad situada en el río Liwa, el castillo capitular de Pomezania sigue el modelo de los castillos teutónicos. Fue construido a comienzos de los siglos trece y catorce y en los años de su esplendor fue un centro religioso y político-administrativo. Un elemento característico de su arquitectura es Gdańsko, una torre que va más allá de la línea de muros defensivos. El castillo está conectado con un porche interior soportado por arcadas. Se ve espectacular y al visitar Kwidzyn, es imprescindible conducir por la calle Gdańska bajo las arcadas.

Cuando visite la ciudad, preste atención a los fragmentos de las murallas góticas defensivas del siglo XIV, un granero de ladrillo de cuatro pisos del siglo XVIII y La Cripta de los Tres Grandes Caballeros Teutónicos en la Catedral de San Juan El Evangelista.


Castillo en Kwidzyn fot. Pomorskie.Travel

Ubicado en los lagos: Sztumskie y Barlewicki Sztum, es la siguiente parada en la ruta que se aproxima a Powiśle. Sztum es famoso no solo por su pintoresca ubicación sobre dos embalses, sino sobre todo por su historia, siempre entrelazada con la Orden Teutónica. Fue aquí, en el siglo 14, cuando los Caballeros Teutónicos construyeron un bastión defensivo, que se convirtió en la sede del jefe del alcalde teutónico. Los monjes construyeron su fortaleza de piedra y ladrillo, gracias a ello sobrevivió durante siglos y hoy es la sede de la rama del Museo del Castillo en Malbork. La Hermandad de los Caballeros de la Tierra en Sztum se encuentra en la fortaleza, gracias a la cual la leyenda del caballero vive en la ciudad hasta el día de hoy.

Si visita los alrededores de Sztum, merece la pena echar un vistazo a Waplewo Wielkie y tomarse un momento para visitar el extremadamente encantador Palacio Sierakowski. Este lugar, que en el siglo XIX que era extremadamente difícil para la historia polaca, era un centro de lo polaco. Aristócratas, artistas, poetas y escritores polacos estuvieron aquí.


Museo de la tradición noble en Waplewo Wielkie

A su vez, en Prabuty, casi en la frontera de los voivodatos de Pomerania y de Varmia y Masuria, vale la pena echar un vistazo a la ruta de las obras hidráulicas subterráneas. Los corredores creados bajo el casco antiguo se remontan al siglo XVIII y se construyeron debido al peligro asociado con numerosos incendios.

 

Powiśle, lleno de encanto durante el día, misterioso y oculto por las tardes. Quién sabe, tal vez en los castillos teutónicos, ¿puedes encontrarte con el espíritu del gran maestro?

 

Cripta de Maestros Teutónicos en Kwidzyn

Cripta de Maestros Teutónicos en Kwidzyn

          La cripta de los Tres Grandes Maestros de la Orden Teutónica en la catedral de San Juan Evangelista en Kwidzyn fue puesta a disposición de los visitantes el 31 de julio de 2010. Tres años antes en este lugar fueron encontrados los únicos restos de los grandes maestros de la Orden Teutónica en el mundo.

Los trabajos arqueológicos comenzaron en la catedral de Kwidzyn en 2007 por iniciativa del párroco, el Padre Ignacy Najmowicz y Bogumił Wiśniewski, funcionario del Ayuntamiento en Kwidzyn. La investigación la dirigió el doctor Antoni Pawłowski. Todos esperaban encontrar el lugar de enterramiento de la beata Dorotea de la familia Mątowów, sin embargo, los arqueólogos descubrieron una cripta con tres ataúdes.


Los estudios demostraron que se trataba de los restos de los tres grandes maestros de la Orden del Hospital de Nuestra Señora de la Casa Alemana en Jerusalén, muy estrechamente relacionados con la historia de Pomerania: Werner von Orseln, Ludolf Koenig von Wattzau y Heinrich von Plauen. Son los únicos restos de los grandes maestros de la Orden Teutónica encontrados en el mundo.


Werner von Orseln en 1314 fue el comendador del castillo de Malbork. Diez años más tarde fue elegido gran maestro de la Orden Teutónica. Cumplió su cargo hasta su repentina muerte: el 18 de noviembre de 1330 fue asesinado por Jan von Endorf, un caballero teutón desconocido. La muerte del gran maestro conmovió a casi toda Europa. Había rumores que el atentado tenía relación con el tesoro de los Caballeros Templarios...


Ludolf Koenig von Wattzau se convirtió en comendador del castillo de Malbork ocho años después de la muerte de von Orseln. Fue elegido gran maestro cuatro años más tarde, en el año 1342. Voluntariamente renunció a su cargo en 1345 porque sufría una enfermedad mental. Luego tomó el cargo de comendador de Pokrzywna, ahí supuestamente sanó, pero murió unos años más tarde, en 1347 o 1348.


Heinrich von Plauen fue gran maestro de la Orden después de la muerte de Ulrich von Jungingen que murió en Grunwald. Tuvo esta función entre los años 1410-1413. Él defendió la fortaleza de Malbork durante el asedio por el ejército polaco bajo el mando del rey Ladislao Jagellón.


La leyenda dice que von Plauen pidió a la beata Dorotea la protección del castillo que le prometió que los polacos no iban a conquistarlo, pero el gran maestro tenía que pagar por ello el precio determinado. Después de su muerte, su cuerpo iba a descansar en la fortaleza de Malbork y el lugar de entierro sería un misterio durante 600 años (Heinrich von Plauen murió en 1429). En el re-entierro iba a tomar parte su sucesor en el puesto de gran maestro...