Las calles de la región Pomorze forman un espacio único y original, en el cual cada turista va a encontrar muchas atracciones. Los edificios bonitos, ayuntamientos antiguos, restaurantes de estilo y cafeterías acogedoras son los lugares admirados y visitados por mucha gente. El corazón de cada ciudad fue siempre la plaza mayor (rynek en polaco) y sigue siendo un lugar representativo hasta hoy día. Las callejuelas encantadoras muy a menudo tienen un ambiente característico, diferente para cada una de las localidades particulares. ¡Cuánta belleza tienen las calles de Gdańsk, Chojnice, Tczew o Wejherowo que se juntan todas en rynek! Encontramos también las cuidades jóvenes, como Gdynia, donde las arterias modernas junto con la arquitectura modernista forman un sistema urbano único en el nivel europeo.

 

Oliwa – barrio de Gdańsk

Oliwa – barrio de Gdańsk

       Oliwa es un antiguo pueblo, actualmente un barrio de Gdańsk que se extiende desde Sopot hasta Strzyża y desde Jelitkowo hasta la circunvalación de Trójmieście. Las primeras menciones de Oliwa datan del siglo XII cuando invitados por un príncipe de Pomorskie, monjes cistercienses fundaron un monasterio en un pequeño pueblo. Con el paso del tiempo se hizo uno de los centros religiosos en Pomorskie de Gdansk. En el año 1831 debido a su ubicación entre el mar y los bosques frondosos, fuera del centro de la ciudad, Oliwa fue convertida en una ciudad – balneario. En la primera parte del siglo XX Oliwa  fue incluida en el territorio de Gdansk, sin embargo no ha perdido su antiguo encanto y carácter. Cuando Oliwa dejó de ser un núcleo independiente, la iglesia y monasterio de los cister empezaron a ser la sede del obispo de Gdansk.

Actualmente la mayor atracción de Oliwa es una preciosa catedral con el Palacio de los Abades y un parque circundante, sin embargo no se puede dejar de lado la excepcional arquitectura de unas bellas villas ni el Jardín Zoológico de Gdansk.

El primer edificio de la Catedral de Oliwa, entonces un pequeño oratorio fue levantado en el siglo XII. El edificio construido de ladrillo en cimientos de piedra tenía una sola nave y una torrecilla ubicada en la parte sur. La forma actual del templo viene del siglo XIII y XIV con varias remodelaciones posteriores. Desgraciadamente el interior gótico de la catedral no sobrevivió el conflicto entre la ciudad y el Rey Batory que en 1577 destruyó totalmente Oliwa. Sobrevivieron solamente los muros de la iglesia. Gracias a varias donaciones y reparaciones fue posible su reconstrucción que duró muchos años.

El elemento más famoso de su interior es un órgano que junto con su púlpito y decoración rococó fueron fundados por su longevo abad - Jacek Rybiński. Después del intensivo desarrollo llegaron los tiempos de miseria. Los repartos de Polonia, las guerras de Napoleón y la toma de Oliwa por el Reino de Prusia causaron grave empobrecimiento del monasterio que por consecuencia fue clausurado y convertido en la iglesia parroquial.

La Segunda Guerra Mundial no causó daños significativos. Los más importantes fueron la pérdida de los chapiteles de la fachada Oeste y la destrucción parcial del órgano.

En 1976 la catedral fue honrada con el título de Basílica Menor y en 1992 obtuvo el título de catedral del arzobispo.

Justo al lado de la catedral está ubicado el Palacio de los Abades alrededor del cual fue fundado el parque. En la residencia se hospedó el rey Segismundo III

Vasa y la reina María Ludovica durante su viaje para encontrarse con su esposo Vladislav IV. Durante la Segunda Guerra Mundial el palacio fue utilizado como almacén que se incendió en 1945. En el edificio reconstruido actualmente, se encuentra la Filial del Arte Contemporáneo del Museo Nacional.

Junto a la puerta del oeste hay un antiguo Granero de Abad que se construyó de los restos del ladrillo restante de la reconstrucción. Fue creado en 1723 en el lugar de dos graneros más pequeños. En 1988 en este edificio se inauguró la Filial de Etnografía del Museo Nacional.

Una popular atracción de Oliwa es también el Parque de Oliwa cuyos inicios hay que buscar en el siglo XII y XIII durante la fundación de la abadía de los cister, para entonces en este sitio había una huerta. Junto con la construcción de la residencia del ábad la huerta empezó a convertirse en un jardín decorativo de ocio. Es aquí cuando el 26 de julio de 1734 se celebró la fiesta del día de santo de la Zarina Anna Ivanovna organizada por rey August III de Sajonia.

La imagen actual del jardín se debe a los últimos ábades de Oliwa, en particular a Jacek Rybiński. El proyecto fue inspirado por el Jardín Azul en Varsovia y fue realizado por el jardinero Kazimierz Dębiński de Kock que antes trabajó en Wilanów. En 1910 se abrió un invernadero con varias plantas de la zona alpina además la orangerie fue convertida en un invernáculo y una pequeña casa de la palmera.

Otro interesante y al mismo tiempo más característico lugar de Oliwa es la Colina Pachołek desde donde se despliega un hermoso panorama de la ciudad. El mirador se encuentra a la altura de un poco más de 100 m.s.n.m. En los tiempos de la abadía de Oliwa, llevaba nombre de Monte de Oliwa que debía hacer referencia al monte bíblico. Actualmente en la cima de Pachołek se encuentra una plataforma - mirador de metal.

Según la tradición monástica el claustro debía situarse sobre un río que después nombraron con el nombre de Oliwa. Su fuente se encuentra a 140 m.s.n.m. en los alrededores de Matarnia y los barrancos del valle corren hacia la Bahía de Gdańsk. Ya para los inicios del monasterio se construyeron molinos y ferreterías empujados por las aguas de la fuente.

El valle más precioso por el cual recorre el Fuente Oliwski se llama Dolina Radości. A parte de los excepcionales valores de naturaleza y paisaje una singularidad del valle son unos monumentos interesantes.una mención especial merece la Willa Schwabe, actualmente hotel Dwór Oliwski y la única ferretería molino de madera con auténticas herramientas. La Dolina Radości es un excelente espacio para las caminatas y escapadas en bici.

El corazón de Oliwa antigua se encuentra en Stary Rynek Oliwski (el Antiguo Mercado) donde se encuentra uno de los edificios más valiosos de esta parte del barrio - la Casa de la Puerta/ de la Peste (Dom Bramny). Antiguamente fue la sede principal del abad del monasterio y al mismo tiempo su puerta principal. Con ese lugar se relaciona un cuento de los tiempos de la epidemia de peste en el 1709. Según la leyenda los monjes temidos a la epidemia se encerraron en su monasterio pero deseando ayudar a los habitantes enviaron uno de los hermanos a la Casa de la Puerta que cumpliera los deberes caritativos. Cuando ese moría venía el otro para sustituirlo. De esta forma murieron 10 monjes, entre ellos el rector de la iglesia de San Jacobo. Desde entonces la puerta lleva nombre de peste.

Stary Rynek Oliwski junto con lateral Polanki son las calles donde se puede encontrar las casas históricas, residencias y villas de los ricos habitantes de Gdańsk.