Hasta hace poco los faros indicaban la ruta segura a los puertos de Pomerania, ahora son lugares de interés turístico que ofrecen una vista muy singular al mar y a los alrededores. Construidos entre los siglos XIX y XX, son hoy en día unos pintorescos monumentos de la historia de la navegación.

Faro Stilo

Uno de los faros más bonitos de Pomerania se eleva en soledad en el bosque costero. Situado en la colina de una duna (55 m sobre el nivel del mar) y alejada unos 900 m del mar es visible desde una distancia de 23,5 millas náuticas.

En el lugar donde está actualmente el faro, una vez hubo una señal de navegación de madera con un alcance mucho menor que la construcción actual. Desafortunadamente, debido al corto alcance de la luz, los barcos en esta zona a menudo perdían la ruta marítima y encallaban. Entonces se decidió demoler la señal y construir un verdadero faro.

La construcción de un nuevo faro terminada en 1906 fue ubicada en una base de hormigón, sujeta los elementos básicos de acero transportados por mar hasta el lugar de la construcción. La torre tiene 16 paredes y la anchura mayor en la base llega a 7,3 metros y disminuye hacia la parte superior, donde tiene 3,9 m. El cuerpo de la torre está pintado de rayas negras, blancas y rojas. El edificio alcanza una altura de 34 m desde la base hasta la altura de la luz. Desde 1975 tiene una luz halógena alimentada por la red municipal pero el faro también tiene su generador de energía propia que garantiza su continuidad incluso cuando la alimentación eléctrica se interrumpe.

Durante la Segunda Guerra Mundial la torre y los edificios adyacentes no fueron dañados significativamente. Después de la guerra, el faro fue puesto en servicio en abril de 1946. Entonces el farero era el soldado del Ejército de Protección de Frontera Wojciech Jagusiak, luego esta función pasó a Stefan Łozicki, cuyo hijo Romuald dirige a los marineros al puerto hasta hoy.