Los alrededores de Słupsk es una de las regiones turísticas más interesantes de Polonia. Tanto Słupsk, ciudad de setecientos años de historia así como otros lugares de interés, y la proximidad del mar hacen que cada vez más turistas opten por la Región de Słupsk como su destino de viaje.

Słupsk está situado cerca del mar, el cruce del río Słupia con la antigua ruta que llevaba desde oeste hasta este a lo largo de la costa sur del Mar Báltico es el lugar donde fue fundado. Słupsk es una ciudad de cien mil habitantes que se preocupa por sus monumentos, sobre todo por el castillo ducal. La ciudad también está intentando cultivar las tradiciones culinarias locales y ser un centro cultural. Aquí tienen lugar festivales musicales y teatrales, reuniones de artistas, una propia feria y eventos deportivos.

Con la mayor colección del mundo de obras de Witkacy, el ascensor activo más antiguo de Europa y la torre inclinada, la capital de la Región de Słupsk con razón está promocionada con el lema: “Słupsk, más de lo que piensas”.

Igual de encantadora es toda la región. Los mayores atractivos (aparte de las hermosas playas bálticas) son las dunas móviles en los alrededores de Łeba llamadas "desierto de Pomerania" y “Kraina w Kratę” (Región a cuadros) con la típica construcción rural relacionada con la cultura de los eslovincios que antaño poblaban estos terrenos. Otra atracción igual de interesante son las rutas fluviales y monumentos de hidrotecnia de la Región de Słupsk. Las rutas en kayak por el hermoso paisaje y las zonas naturales protegidas permiten no sólo el contacto vivificante con la naturaleza pura, sino también posibilitan conocer muchas soluciones interesantes en el campo de la gestión del agua y el suministro de energía renovable de los ríos.

Este terreno ofrece diversidad, turismo activo cultural y acuático, naturaleza en estado puro y monumentos bien cuidados. En esta región encontramos playas y una excelente cocina local. Este es un lugar ideal para las vacaciones.

Castillo de los Duques de Pomerania

Castillo de los Duques de Pomerania

     El norte de Polonia, al menos si se trata de castillos, nos acostumbra al gótico. Entre el ladrillo rojo de estilo gótico de los castillos de Pomerania brilla (literal y figurativamente) el castillos en Słupsk, una verdadera joya de la arquitectura renacentista. Su historia se remonta a principios del siglo XVI, cuando fue fundada como una fortaleza gótica del duque pomerano Boguslaw X.

El lugar donde se construyó el castillo tiene una larga tradición de fortificación, ya que es la antigua ubicación de la aldea de Słupsk. Incluso después de casi un siglo de existencia, el castillo fue reconstruido de acuerdo con aquella moda y se convirtió en una hermosa residencia de la dinastía Gryfit de Pomerania. A pesar de la devastación posterior, numerosas adaptaciones a las necesidades cambiantes, los incendios y la destrucción por la guerra, después de la Segunda Guerra Mundial se restableció su antigua belleza. Se debe mirar con atención no sólo la preciosa y armoniosa arquitectura del castillo, sino también hay que visitar el Museo de Pomerania Central ubicado en sus interiores. Aquí podemos ver unos objetos muy interesantes relacionados con la historia de Słupsk y sus alrededores. La exposición está acompañada de un amplio material ilustrativo que permite seguir los cambios de la ciudad y sus edificios característicos durante más de setecientos años de historia de Słupsk. Los organizadores de la exposición prestaron mucha atención al propio castillo y a sus antiguos propietarios, los duques de Pomerania y la familia de Croy. El objeto de orgullo del museo es una maravillosa colección de obras de Stanisław Witkiewicz - Witkacy, de la que sólo pueden sentir envidia los centros dedicados a Witkacy en Cracovia y Zakopane.


El complejo del castillo consta del castillo; el Molino del Castillo que es uno de los monumentos más antiguos de Polonia que recuerda la primera mitad del siglo XIV y ahora es utilizado para las exposiciones etnográficas; la Puerta del Molino que es un edificio gótico impresionante que antes vigilaba el vado del río Słupia; la Iglesia de San Jacinto es la antigua capilla del castillo con los interiores de estilo barroco y las tumbas de la familia Gryfit y el jardín del castillo reconstruido.


Después de la visita del castillo de Słupsk podemos relajarnos en el salón de té en el antiguo Granero de Richter, trasladado del centro a la zona del castillo e incluido en el complejo de museos en los años 90 del siglo XX.


El castillo de Słupsk es un lugar que impresiona a cada persona sensible a la belleza arquitectónica, así como al amante del arte, especialmente del período de entreguerras. Sin duda, también lo deben visitar los habitantes de Słupsk, si aún no lo han hecho, porque aquí verán todo lo que les permita entender mejor su propia ciudad.