Los alrededores de Słupsk es una de las regiones turísticas más interesantes de Polonia. Tanto Słupsk, ciudad de setecientos años de historia así como otros lugares de interés, y la proximidad del mar hacen que cada vez más turistas opten por la Región de Słupsk como su destino de viaje.

Słupsk está situado cerca del mar, el cruce del río Słupia con la antigua ruta que llevaba desde oeste hasta este a lo largo de la costa sur del Mar Báltico es el lugar donde fue fundado. Słupsk es una ciudad de cien mil habitantes que se preocupa por sus monumentos, sobre todo por el castillo ducal. La ciudad también está intentando cultivar las tradiciones culinarias locales y ser un centro cultural. Aquí tienen lugar festivales musicales y teatrales, reuniones de artistas, una propia feria y eventos deportivos.

Con la mayor colección del mundo de obras de Witkacy, el ascensor activo más antiguo de Europa y la torre inclinada, la capital de la Región de Słupsk con razón está promocionada con el lema: “Słupsk, más de lo que piensas”.

Igual de encantadora es toda la región. Los mayores atractivos (aparte de las hermosas playas bálticas) son las dunas móviles en los alrededores de Łeba llamadas "desierto de Pomerania" y “Kraina w Kratę” (Región a cuadros) con la típica construcción rural relacionada con la cultura de los eslovincios que antaño poblaban estos terrenos. Otra atracción igual de interesante son las rutas fluviales y monumentos de hidrotecnia de la Región de Słupsk. Las rutas en kayak por el hermoso paisaje y las zonas naturales protegidas permiten no sólo el contacto vivificante con la naturaleza pura, sino también posibilitan conocer muchas soluciones interesantes en el campo de la gestión del agua y el suministro de energía renovable de los ríos.

Este terreno ofrece diversidad, turismo activo cultural y acuático, naturaleza en estado puro y monumentos bien cuidados. En esta región encontramos playas y una excelente cocina local. Este es un lugar ideal para las vacaciones.

Ruta del Papa en Kayak

Ruta del Papa en Kayak

       "En contacto con la naturaleza se descansa verdaderamente...", estas son las palabras del Papa Juan Pablo II, patrón de la ruta en kayak por el río Słupia que en 1964, como arzobispo de Cracovia, se sentó en un kayak y con un grupo de amigos durante once días luchó con el río.

La ruta en kayak relacionada con el kayakista polaco más famoso, Karol Wojtyla, es una ruta que abarca la mayor parte del curso del río Słupia. Fue creada mediante la cooperación de diez municipios locales a través de los cuales pasa y conmemora no sólo el descenso en la compañía del posterior Papa de hace casi medio siglo, sino también su relación con la naturaleza y el turismo activo, por el que era ampliamente conocido. La ruta empieza en Gowidlin en Casubia y termina en Słupsk. A lo largo de la ruta hay 10 puertos cuya ubicación coincide con los lugares del probable campamento de Karol Wojtyla y sus trece amigos en 1964. El camino está equipado con paneles informativos para los kayakistas y en cada embarcadero los habitantes locales también colocaron unas placas dedicadas a Juan Pablo II.


La ruta se puede tratar como un camino de peregrinación pero también se puede hacer sin darle un contexto espiritual. En ambos casos, se tiene contacto con la bonita naturaleza y paisajes magníficos, así como también podemos comprobar nuestras fuerzas contra el elemento. El río Słupia, especialmente en su tramo superior, tiene carácter de río montañoso ya que la corriente es impetuosa y hay muchos obstáculos en forma de bancos de arena, rocas y troncos de árboles. Parte de la ruta es a veces definida como "el río Słupia extremo". Los que tienen menos confianza en sus habilidades, pueden empezar su descenso un poco más lejos, donde la corriente se hace más tranquila y donde incluso niños pequeños van en kayak. Siguiendo la ruta del Papa se ven las históricas y antiguas centrales hidroeléctricas pero que todavía siguen en funcionamiento y que están abiertas a los visitantes. Aparte de las centrales, se pueden ver de cerca las reservas junto con sus curiosidades naturales, y con suerte es posible ver el pigargo europeo.


Una semana de remo para hacer la ruta del Pala del río Słupia de 133 kilómetros requiere en efecto mucho esfuerzo físico, pero este esfuerzo garantiza un descanso fantástico y es el mismo que proponía el obispo Karol Wojtyla.