Nipkow y la televisión

Nipkow y la televisión

        Cuando nos sentamos delante del televisor para ver la serie favorita, escuchar los argumentos de los políticos, mirar las competiciones en el estadio deportivo, no nos damos cuenta de que el precursor del avance tecnológico que permite la transmisión de la imagen a distancia era un residente de Lębork.

Su nombre era Paul Nipkow, nació en 1860 en Lębork en un edificio que estaba en la calle Młynarska, en el mismo lugar donde hoy se ubica el museo de Lębork. Cuando era joven e iba a la escuela secundaria en Wejherowo, comenzó a trabajar en la construcción de un dispositivo para transferir la imagen convertida en señales eléctricas a largas distancias. Esto fue mucho antes de que surgiera el concepto de televisión. Lo que quería construir Nipkow entonces lo llamaba el "telescopio eléctrico". En la búsqueda de formas para implementar su sueño estudió física en la Universidad de Berlín sin dejar de trabajar en su invento. Como de costumbre, tratando de construir su "telescopio" inventó otros dispositivos que patentó como trabajador ferroviario. Después de años de pruebas y experimentos por fin construyó algo que a la historia de la técnica pasó como el "disco de Nipkow", y a veces también es llamado "la televisión mecánica".


El disco de Nipkow es un disco giratorio con agujeros a través de los cuales pasa la luz, esto permite el simple análisis de imágenes, su procesamiento a la señal eléctrica que después de enviar por cables a cientos de kilómetros de distancia puede formar una imagen. Este invento permitió a principios de los años 20 del siglo XX a construir unos prototipos de dispositivos que se convirtieron en el fundamento de la televisión y se habían utilizado hasta desplazarlos por las soluciones electrónicas.


Los inicios de la televisión, fenómeno de enorme impacto en la civilización por lo general se asociaba a Estados Unidos donde se construyó, perfeccionó y comercializó el dispositivo para la transmisión y recepción. Pero el hecho de que hoy en día casi todos los hogares, como antes una chimenea, dispongan de una televisión se lo debemos en gran medida al residente de Lębork, Paul Nipkow.