El viaje por Casubia del Norte, o como la llaman los habitantes de esta tierra - los casubios - por Norda, empecé en Hel. Nunca olvidaré la brisa suave que llevaba ese olor del mar tan típico. Salí de Gdynia en una lancha colectiva, con mi bicicleta. Cuando estaba en Hel, visité el focario, el Museo de la Pesca, y en la calle Wiejska comí un pescado fresquito. La comida fue perfecta. ¡Que pena que no se puede comer para más tarde! Después de la comida, hay que moverse un poquito. ¡Me subí a la bicicleta y ya! El camino de Hel a Jastarnia - que revelación! A lo mejor no hay otro camino tan agradable - una parte atraviesa el bosque, para correr luego justo al lado del mar, a lo largo de la Bahía de Puck. En Jurata, llamada la meca de los famosos y los ricos,  tomé un café aromático. En Jastarnia, paré cerca del puerto, para admirar a los botes, veleros y barcos de pesca.

El camino de Hel corre hasta Puck, pero antes de llegar allí, paré en Chałupy, donde me encontré con un casubio verdadero, que estaba contando del trabajo duro de los pescadores y de los barcos tradicionales. Tal barco tradicional se llama Pomeranka y últimamente vuelve a ser muy popular. Hoy en día esos barcos construye, entre otros, la familia de Struck de Jastarnia. Afortunadamente, se sentó conmigo en una mesa un chico joven, que hablaba perfectamente casubio. Sin él, no hubiera entendido bien los cuentos del pescadero. Cuando le escuchaba, por un momento me sentía como fuera de vacaciones en el extranjero.

Antes de llegar a Władysławowo, vi centenas de velas en la Bahía de Puck – los aficionados del windsurfing y  kitesurfing estaban muy contentos.Decidí probarlo y quedé para la primera clase en una de las escuelas. Cansada, pero feliz, llegué a Władysławowo. No era el fin, porque decidí tomar un paseo por la playa. A esta hora del día la playa arenosa, estrecha y vacía parecía como salvaje, y el agua estaba de tono bello de gris azulado. Aquí podía planear con calma los días siguientes. Fui a Jastrzebia Gora, y en el camino visité al faro en Rozewie, la ciudad de Puck con la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo. Después, llegué al palacio en Rzucewo y al castillo en Krokowa. Como una memoria bonita iré a casa con una escultura de un angelito casubio, que va a recordarme el tiempo tranquilo pasado al mar.

Un par de días no es suficiente para visitar todos los sitios interesantes del distrito pucki. Ya no puedo esperar cuando vuelvo aquí dentro de un tiempo con mis amigos.  Lo que he visto aquí y lo que me pasó me ayudará a convencerles fácilmente a hacer un viaje a Norda.


Hel

Hel

     Hel es una popular y encantadora localidad de verano, ubicada al final de la Península Hel. Se suele decir que aquí se encuentra el inicio de Polonia.

La península misma, llamada por la gente local la hoz de Hel, fue formada por las corrientes del mar conectando varias islas esparcidas en una franja de tierra. La Hel actual está ubicada a 1,5 km al este de la localización inicial de la ciudad. La Hel antigua fue fundada en el siglo XIII por parte del príncipe Świętopełk II pero las fuerzas de la naturaleza hicieron que a los inicios del siglo XV empezara la construcción de una localidad en el sitio actual. Hoy en día es muy difícil encontrar las huellas de la ciudad anterior y por esta razón los tiempos remotos de Hel siguen siendo un misterio para los arqueólogos.


El monumento más antiguo de Hel es una antigua iglesia evangélica gótica ubicada en la cercanía del puerto y el paseo marítimo. El edificio ya no tiene carácter religioso, es una sede del Museo de la Pesca como una filial del Museo Nacional del Mar en Gdańsk. Está diseñado de forma fenomenal y presenta una rica historia de la pesca al Mar Báltico. En la antigua torre de la iglesia se encuentra el mirador desde donde se puede contemplar el panorama del puerto junto con el edificio "huevo" y numerosas barcas de pesca y yates.


Una de las propuestas más nuevas de Hel es el naufragio de la barca "Bryza" accesible para los amantes del buceo. En la cercanía del puerto pasa la calle Wiejska reconocida como una de las rutas peatonales más bonitas de las localidades del Báltico. Se han conservado muchas casas de entramado de pescadores y otras de ladrillo que antiguamente formaron este pueblo kashubio. Hoy en día aquí se encuentran muchos restaurantes, bares, cafeterías y tiendas donde los turistas pueden probar los platos tradicionales y comprar souvenirs.


Debido a su localización estratégica, Hel y sus alrededores en 1936 fueron designados como zona militar. La construcción del puerto naval y las fortificaciones en 1928 duró hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Hel fue el territorio defendido durante el mayor tiempo con relación al resto del país, sus tropas capitularon el 2 de octubre. Los 32 días de la defensa de Hel se inscribieron firmemente en la historia, tanto como el hundimiento de los barcos navales más grandes, el acorazado "Wicher" y el minador "Gryf" en el puerto de Hel por los aviones alemanes, los enfrentamientos de la famosa batería armada número 31 de Heliodor Laskowski dirigida por el capitán Zbigniew Przybyszewski y el desplome del faro. Las acciones militares de la guerra dejaron muchas huellas aquí en forma de objetos militares que se pueden visitar hasta ahora. Se dice que el promontorio de Hel es un verdadero paraíso para los amantes de los objetos militares.

El edificio más representativo de esos tiempos es el estacionamiento de artillería de la batería Schleswig - Holstein de calibre 406 mm. Es la batería de artillería costera más grande en el mundo y uno de los monumentos más valiosos de este tipo en Polonia. Esta batería pertenece al Museo de la Defensa Costera, un excepcional museo organizado por los amantes de los objetos militares de Hel. Además también se pueden visitar la batería H. Laskowski y la torre del telémetro. En los bosques circundantes también se pueden encontrar numerosos búnkers, refugios y elementos de la batería de artillería fija y otros objetos militares.

Como una ciudad marítima por excelencia, Hel posee un faro localizado cerca del promontorio. Es una torre roja de 41 m de altura construida en 1942 prácticamente en la localización del faro anterior de 1826 bombardeado por las tropas polacas en 1939. Una indudable atracción especialmente para los niños es el famoso focarium es decir una Estación Marítima del Instituto de Oceanografía de la Universidad de Gdańsk. A pesar de que el focarium tiene tanta fama, es un centro científico y de investigación que de manera excelente presenta como viven estas simpáticas focas en nuestro mar. Dos veces al día, a las 11 y a las 14 se puede ver la alimentación de las focas y durante todo el tiempo, ver como se divierten estos animales en sus piscinas.


Hel es sin duda uno de los poblados más interesantes del Báltico. Cada quien encontrará algo para si mismo: hay una playa preciosa, el puerto de yates, monumentos militares, el faro y muchos sitios más que atraen a los turistas desde hace muchas décadas.